Ayer tuvimos elecciones.
En mayo, el gobierno holandés decidió convocar elecciones anticipadas. Problemas con la aprobación de los presupuestos europeos, escisiones dentro del Partido por la Libertad, entre otras cosas, hicieron que el Primer Ministro Mark Rutte pusiera su cargo a disposición del electorado.
Tras el verano, tuvimos las tan esperadas elecciones para aquellos sectores de la población que hace un par de años no podían creer que hubiera salido un gobierno de derecha y conservador.
Ayer volvió a ganar la noche el VVD de Mark Rutte, el mismo partido que convocó las elecciones anticipadas. Al igual que hace dos años, los votos estuvieron muy ajustados con el PvdA, representado en esta ocasión por Diederik Samsom, que se presenta como el partido de los trabajadores. Por su parte, el Partido por la Libertad de Geert Wilders fue el que perdió más escaños en el Parlamento, pasando de 24 en 2010 a 13 en esta ocasión.
Los dos partidos con la mayoría de los votos son proeuropeos, pero con la diferencia de que los que han salido como ganadores no quieren participar en más rescates. Una de las posibles formaciones de gobierno que, según la televisión holandesa, podría funcionar mejor para los propios Países Bajos y para Europa es una coalición entre el VVD (derecha) y el PvdA (centro-izquierda). Ahora solo falta esperar a ver si los pronósticos se cumplen.
Las elecciones en los Países Bajos funcionan de manera algo diferente a las nuestras; por ejemplo:
- Las mesas electorales están formadas por voluntarios. Más de 40,000 personas se presentaron como voluntarios para estas elecciones.
- Las elecciones se celebran entre semana, como cualquier acto oficial que tenga lugar en este país.
- Hubo una participación del 73%, que aunque para nosotros pueda parecer alta, fue inferior a la participación en las elecciones de 2010.
- Estas elecciones fueron las primeras en las que los habitantes de algunas de las islas caribeñas que pertenecen a la monarquía de los Países Bajos pudieron votar. A pesar de ello, una baja participación de los habitantes de estas islas marcó este evento histórico.
- Hasta hace poco, las votaciones se realizaban a través de ordenadores instalados en los colegios electorales. Tras descubrir que podían ser fácilmente hackeados, se ha vuelto al sistema en papel. Este papel presenta en columnas a cada partido, y bajo el nombre de cada partido figuran los nombres de los representantes del partido. Con un lápiz rojo, se debe pintar el círculo junto al nombre de la persona a la que se desea votar. No solo se vota al partido, sino también a una de las personas de la lista de candidatos del partido.
- Cualquier persona puede acudir al colegio electoral, una vez terminado el tiempo de votación, para asistir al recuento de las papeletas.
- En todas las elecciones anteriores, la Reina era la encargada de designar a la persona encargada de formar el gobierno, lo que normalmente coincidía con el líder del partido elegido. A partir de estas elecciones, la Reina ya no decide quién debe formar el gobierno, sino que es el partido ganador el que debe decidir qué hacer.
Esperamos que, con o sin la ayuda de la Reina, se pueda formar lo antes posible el gobierno holandés y que no sigan los pasos de sus vecinos belgas, quienes en las últimas elecciones tardaron más de un año en formar un equipo de gobierno.



